¡¡Viernessss!!

Disculpen la exaltación del título pero es que aún nos dura el subidón. Les contamos.

Durante este poco más de un año que -como ya saben- llevamos de rodaje, hemos tenido nuestro periodo de adaptación. Bueno, nosotros y nuestras familias, todo hay que decirlo. Por ello hemos estado pasando los fines de semana en casa.

De esta manera, de lunes a viernes hemos dormido en nuestro nuevo hogar, para luego pasar el fin de semana dejándonos querer en casa. Como dice la canción: “lo mismo te echo de menos, lo mismo, que antes te echaba de más...”.

Nos encanta, todo hay que decirlo, volver a casa y disfrutar de los nuestros. Pero, por otra parte, pasar los días de diario en el piso supone no disponer a penas de tiempo de ocio, sobre todo del ocio que demandamos: cine, cenas fuera de casa, bolera, discoteca… ¡se nos ocurren tantas!

Todo aquel que se independiza saborea a partes iguales la libertad de ser dueño de tu vida con la de ser dueño de tus responsabilidades… y un hogar lleva consigo muchas. Lavadoras, compra, limpieza, elaboración de comidas, etc. En este caso no hace falta que se nos ocurran que ya aparecen solitas.

Volviendo al tema que nos trae hoy por aquí, una vez hecho el rodaje y más que asentados en nuestro hogar, llegó el momento de empezar a disfrutar las mieles de la vida independiente como lo es el disfrutar de nuestro tiempo de ocio una vez que llega el fin de semana. Así pues, el pasado viernes llegada la tarde-noche nos duchamos, pero esta vez cambiamos el pijama y las pantuflas que suelen acompañar este momento, por el vaquero y la camiseta cool que no solemos ponernos a diario.

Nos fuimos de cena a un restaurante italiano donde pedimos por unanimidad nuestra comida preferida, ¿adivinan? Seguro que aciertan: ¡Pizza! Y como colofón, para redondear la noche, continuamos la fiesta en un conocido pub lagunero donde nos tomamos unos refrescos escuchando las mejores canciones del momento.

La idea es repetir cada viernes alterno para ir llevando a cabo todos esos planes que les decíamos que tenemos en mente. Esta vez las pizzas ganaron 1-0 al baile, veremos qué ocurre la próxima vez…

Instantes de una noche increíble

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